Antes de crear una web, hay que saber qué debe conseguir

Una web no debería empezar por el número de páginas, los colores o las funciones.

Primero hay que entender qué necesita encontrar, comprender o hacer una persona cuando llega a tu negocio.

Esta guía te ayuda a ordenar esas ideas antes de empezar.

Computadora portátil mostrando una página web en un espacio de trabajo.

¿Qué debería conseguir tu web?

No todos los negocios necesitan lo mismo.

Para algunos, lo importante es presentar claramente sus servicios. Para otros, mostrar un catálogo, recibir solicitudes de cotización o facilitar que una persona encuentre cómo contactarlos.

Antes de pensar en la estructura de la web, conviene definir cuál debería ser el siguiente paso del visitante.

Puede ser:

  • conocer tus servicios;
  • consultar tus productos;
  • pedir una cotización;
  • encontrar tu ubicación;
  • ver trabajos anteriores;
  • resolver una duda frecuente;
  • escribirte por WhatsApp;
  • solicitar una llamada o reunión.

Una web funciona mejor cuando ese objetivo está claro.

Interfaz digital que representa una página web con un objetivo claro.

¿Qué necesita entender alguien sobre tu negocio?

Imagina que una persona llega a tu negocio por primera vez y no puede preguntarte nada.

¿Podría entender qué haces?

¿Sabría qué ofreces?

¿Encontraría fácilmente cómo contactarte?

En la mayoría de los casos, una web debería poder responder cosas como:

Qué haces

Una explicación sencilla de tu negocio y de lo que puedes resolver.

Qué ofreces

Tus principales servicios, productos o soluciones.

Para quién es

Qué tipo de cliente suele necesitar lo que haces.

Dónde encontrarte

Ubicación, zonas de atención u horarios, cuando sea relevante.

Cómo funciona

Qué debe hacer una persona si quiere comprar, cotizar o trabajar contigo.

Por qué confiar en tu negocio

Experiencia, proyectos, fotografías, clientes, garantías o cualquier elemento que ayude a tomar una decisión.

Elementos de una página web organizados para presentar un negocio.

¿Qué información conviene tener?

No necesitas tener todo preparado antes de comenzar, pero normalmente es útil reunir:

  • nombre y logo del negocio;
  • descripción de lo que haces;
  • servicios o productos principales;
  • fotografías;
  • ubicación y horarios;
  • WhatsApp, teléfono o correo;
  • redes sociales;
  • precios, si tiene sentido mostrarlos;
  • preguntas que tus clientes hacen con frecuencia;
  • proyectos, trabajos o ejemplos anteriores.

Parte del trabajo consiste precisamente en identificar qué información sirve, qué hace falta y cómo debería presentarse.

Materiales visuales y contenido reunidos para preparar una página web.

Tu web no tiene que contenerlo todo

Tener más páginas o más funciones no hace automáticamente que una web sea mejor.

Lo importante es que una persona pueda encontrar lo que necesita sin sentirse perdida.

Tus redes sociales pueden seguir mostrando novedades.

WhatsApp puede seguir siendo el lugar donde conversas con tus clientes.

La web simplemente les da un lugar claro al cual llegar cuando necesitan entender mejor tu negocio.

Dispositivos y herramientas que representan distintos canales de comunicación digital.
Brief, wireframes y computadora utilizados para planificar una página web.

No necesitas decidir cómo será la web

No necesitas llegar diciendo cuántas páginas quieres, qué tecnología utilizar o qué funciones debería incluir.

Primero hay que entender el objetivo.

Después se define qué información necesita mostrarse, cómo organizarla y qué vale la pena construir.

A veces una solución sencilla es suficiente.

Otras veces tiene sentido incorporar un catálogo, contenido administrable o herramientas adicionales.

La estructura debería responder al negocio, no al revés.

Antes de empezar, piensa en estas preguntas

¿Qué es lo primero que suele preguntarte un cliente?

¿Qué información explicas una y otra vez?

¿Qué debería poder descubrir una persona sin tener que escribirte?

¿Qué quieres que haga después de conocer tu negocio?

No necesitas tener todas las respuestas.

Solo necesitas tener claro qué problema quieres resolver.

Si ya estás pensando en una web, podemos empezar por ahí

Cuéntame qué hace tu negocio, cómo lo presentas actualmente y qué te gustaría que tus clientes pudieran entender o hacer sin tener que preguntarte.

No necesitas preparar una especificación técnica.

Hablemos sobre tu proyecto